Capítulo
Quince
Evangelizando
por Teléfono
Es muy particular la forma de evangelizar por
teléfono y llevar a otros a aceptar a Cristo. Y siempre
aprovecho los llamados de venta. Es una de mis formas
favoritas cuando estoy en casa. En muchos casos, las personas
suelen colgar el teléfono abruptamente y con malos modales.
Aunque también muchas personas que están sufriendo,
se sienten perdidas, y lejos de Dios aceptan a Cristo.
Un buen evangelista es un buen oyente.
Si usted quiere evangelizar por teléfono,
necesita ser un buen oyente, y poder hacer una buena presentación
del evangelio. Recuerde bien el nombre de
la persona que lo llamó y úselo en la conversación
No se apure en preguntar sobre el relacionamiento que la persona
tiene con Dios. Primero, es importante establecer una comunicación
de dos vías. Si usted utiliza su nombre en la conversación
será más efectivo y parecerá más
familiar y afectuoso. Después que la persona termino
de hablar, preséntese a sí mismo con seguridad.
Establezca una conversación amistosa
Sea cuidadoso y no haga ningún comentario
sobre posibles ordenes de venta que usted pudiera hacer, a menos
que usted esté sinceramente interesado en el producto
ofrecido. Cuando la persona terminó con su presentación,
es su turno para establecer una conversación general
y amistosa. Algunas veces yo comienzo diciendo: "Yo siempre
estoy interesado en la gente que llama y de dónde lo
hace”. Esto me permite a mi comenzar una conversación
general. Usted puede preguntarle si conoce por allí una
buena iglesia. Ahora, pregúntele si es a esa iglesia
a la cual él asiste. Esto establecerá si esa persona
asiste a alguna iglesia. Ahora, es tiempo de comenzar a escuchar
con mucho atención.
Guielos en oración
Sus respuestas son muy
importantes. Si
usted se da cuenta que la persona demora en responderle o siente
dudas, ayúdela preguntándole: "¿O
sea que usted no está bien con Dios justamente ahora?
Algunas veces, cuando las personas demoran su respuesta, puede
significar que no tienen en claro cuál es la real condición
de sus vidas. Algunas de estas personas han hecho una decisión
por Cristo, pero se apartaron, y ahora tienen muchas dudas,
si realmente Dios los perdona o no. ¡Qué oportunidad
para guiarlos de nuevo a Cristo y a la salvación! Ahora
dígale: "Haga esto por favor, ore conmigo y pídale
a Dios que lo ayude y lo guíe". Entonces,
yo hago una oración general y luego le pido a Dios que
el Espíritu Santo le traiga convicción de pecado
y que abra su corazón a Cristo por medio de la oración.
Esté seguro que cuando la persona repita esa oración,
el Espíritu Santo estará obrando en su vida. Deje
que el Espíritu Santo lo guíe. Recuerde
que usted nunca tendrá una condición ideal para
testificar. Utilice las oportunidades que tenga.
Si la persona no quiere orar por teléfono,
ni tampoco que usted ore por ella, discúlpese diciéndole:
"Quiera Dios bendecirlo a usted y permitir que lo conozca”.
Antes de colgar el teléfono, usted pídale a Dios
que toque esa vida. Yo tengo dos líneas telefónicas
en mi casa, y es interesante cuando la persona llamada de nuevo
por la otra línea y recuerda lo que habló conmigo
anteriormente. Algunas veces cuando se da este segundo llamado,
resulta en un compromiso por Cristo. Otras veces, esta es la
manera de cerrar con la persona un tiempo de testimonio. Lo
cierto es que aunque la persona no acepte a Cristo, quedó
sembrada en su corazón la semilla del evangelio.
Un ejemplo
Una tarde, llamó alguien que se llamaba
Nathan, y llamaba desde Iowa. Vendía seguros de vida
y yo aproveché la conversación para hablarle de
Cristo. Yo espero que esta historia le de un ejemplo de cómo
una simple conversación puede cambiar la vida de alguien.
Necesitamos ser consistente en nuestro testimonio
por Cristo. Demasiadas veces perdemos oportunidades de hablarles
a las personas de Cristo. En este testimonio, yo aprendí
algunas cosas que fueron muy interesantes. Primero, Permití
que Nathan compartiera conmigo cuál había sido
el motivo de su llamado. Yo le dije que tenía toda mi
vida asegurada con todo lo que yo pudiera necesitar. Seguidamente,
Yo le pregunté si él era cristiano y use su nombre
varias veces en la conversación para hacerla más
personal. El dijo que cuando era chico había hecho una
decisión por Cristo, pero que ahora no estaba tan en
comunión con Dios como el quisiera estarlo. También,
el me contó algo de su vida, y de la oportunidad que
había tenido de ir a Arizona para misionar.
Yo ore por Nathan y le conté lo que Dios
estaba haciendo en los corazones en las calles. El decidió
rededicar su vida a Cristo, y también tomó decisión
de participar en un viaje misionero. En unos pocos minutos con
Nathan, alguien con quien nunca me encontré personalmente,
resultó en alguien que volvió al Señor.
Es muy importante que tratemos de hablar al corazón de
las personas con quienes hablamos. Yo alabo al Señor
por la oportunidad de compartir Su glorioso evangelio.
Nathan compartió conmigo una historia
de alguien que trabajó con él y que era un fiel
testimonio del poder de la palabra de Dios. El dijo que a su
amigo lo llamó una señorita en California quien
trató de hablarle de Cristo. Su amigo se burló
de ella y después se lo contó a su compañera
de trabajo. Al siguiente día, su compañera
de trabajo le dijo a su amigo que ella había entregado
su vida a Cristo a raíz de lo que el le había
contado, que le había dicho la señorita en California.
La palabra de Dios es poderosa y nunca vuelve vacía.
Esta fue transmitida por una persona inconversa a otra, de tal
manera que ambos fueron salvos. Sí, es la palabra de
Dios que tiene poder para salvación a todo aquel que
cree.
Romanos 1
16 Porque no me avergüenzo
del evangelio, porque es poder de Dios para salvación
a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también
al griego.
Nosotros simplemente somos los mensajeros. Comencemos
a testificarle también a todos los vendedores que nos
llaman por teléfono, y tengamos paciencia con aquellos
que se cruzan en nuestras vidas. Aunque sea una interrupción
en su diario vivir, puede ser una oportunidad para testificar
de Cristo. Cuando suene el teléfono nuevamente, hable
de Cristo con alguien.
Universidad
de la Calle
Lección
Quince
Grupo de Discusión
1.
Considere sobre las oportunidades
que usted tiene de testificar por teléfono y cómo
lo piensa hacer.
2.
Ensaye algunas formas de
conversación general por teléfono con alguien
desconocido.
Estudio Bíblico
1. Encuentre referencias Escriturales donde la
persona escuchó el evangelio de una persona, pero recibió
a Cristo por otra. (Juan 4:37-38).
Tareas Opcionales
1. Testifique de Cristo al próximo vendedor
que lo llame por teléfono.