Capitulo Uno
Siendo Guiados Por El Espiritu Santo

Capítulo Dos
Escuchando el corazón de Dios

Capítulo Tres
El caminó entre la gente

Capítulo Cuatro
¿Por qué testigos?

Capítulo Cinco
¿Cómo testificar?

Capítulo Seis
El Acercamiento

Capítulo Siete
El retraso del corazón

Capítulo Ocho
Edificando Puentes

Capítulo Nueve
Oración Preparatoria

Capítulo Diez
Compartiendo a Cristo

Capítulo Once
Personas y Lugares

Capitulo Doce
Noche en las calles y Ministerio entre pandillas

Capítulo Trece
Seguimiento de Evangelismo

Capítulo Catorce
La oración y el Evangelismo

Capítulo Quince
Evangelizando por Teléfono

Capítulo Dieciséis
Escrituras Redentoras


 

   


La Universidad de la Calle

Capítulo Quince

Evangelizando por Teléfono

Es muy particular la forma de evangelizar por teléfono y llevar a otros a aceptar a Cristo. Y siempre aprovecho los llamados de venta.  Es una de mis formas favoritas cuando estoy en casa. En muchos casos, las personas suelen colgar el teléfono abruptamente y con malos modales. Aunque también muchas personas que están sufriendo, se sienten perdidas, y lejos de Dios aceptan a Cristo.

Un buen evangelista es un buen oyente.

Si usted quiere evangelizar por teléfono, necesita ser un buen oyente, y poder hacer una buena presentación del evangelio.    Recuerde bien el nombre de la persona que lo llamó  y úselo en la conversación  No se apure en preguntar sobre el relacionamiento que la persona tiene con Dios. Primero, es importante establecer una comunicación de dos vías. Si usted utiliza su nombre en la conversación será más efectivo y parecerá más familiar y afectuoso. Después que la persona termino de hablar, preséntese  a sí mismo con seguridad. 

Establezca una conversación amistosa

Sea cuidadoso y no haga ningún comentario sobre posibles ordenes de venta que usted pudiera hacer, a menos que usted  esté sinceramente interesado en el producto ofrecido. Cuando la persona terminó con su presentación, es su turno para establecer una conversación general y amistosa. Algunas veces yo comienzo diciendo: "Yo siempre estoy interesado en la gente que llama y de dónde lo hace”. Esto me permite a mi comenzar una conversación general. Usted puede preguntarle si conoce por allí una buena iglesia. Ahora, pregúntele si es a esa iglesia a la cual él asiste. Esto establecerá si esa persona asiste a alguna iglesia. Ahora, es tiempo de comenzar a escuchar con mucho atención.

Guielos en oración

Sus respuestas son muy importantes. Si usted se da cuenta que la persona demora en responderle o siente dudas, ayúdela preguntándole: "¿O sea que usted no está bien con Dios justamente ahora?  Algunas veces, cuando las personas demoran su respuesta, puede significar que no tienen en claro cuál es la real condición de sus vidas. Algunas de estas personas han hecho una decisión por Cristo, pero se apartaron, y ahora tienen muchas dudas, si realmente Dios los perdona o no. ¡Qué oportunidad para guiarlos de nuevo a Cristo y a la salvación! Ahora dígale: "Haga esto por favor, ore conmigo y pídale a Dios que lo ayude y lo guíe".  Entonces, yo hago una oración general y luego le pido a Dios que el Espíritu Santo le traiga convicción de pecado y que abra su corazón a Cristo por medio de la oración. Esté seguro que cuando la persona repita esa oración, el Espíritu Santo estará obrando en su vida. Deje que el  Espíritu Santo lo guíe. Recuerde que usted nunca tendrá una condición ideal para testificar.  Utilice las oportunidades que tenga.

Si la persona no quiere orar por teléfono, ni tampoco que usted ore por ella, discúlpese diciéndole: "Quiera Dios bendecirlo a usted y permitir que lo conozca”. Antes de colgar el teléfono, usted pídale a Dios que toque esa vida.  Yo tengo dos líneas telefónicas en mi casa, y es interesante cuando la persona llamada de nuevo por la otra línea y recuerda lo que habló conmigo anteriormente. Algunas veces cuando se da este segundo llamado, resulta en un compromiso por Cristo. Otras veces, esta es la manera de cerrar con la persona un tiempo de testimonio. Lo cierto es que aunque la persona no acepte a Cristo, quedó sembrada en su corazón la semilla del evangelio.

Un ejemplo 

Una tarde, llamó alguien que se llamaba Nathan, y llamaba desde Iowa. Vendía seguros de vida y yo aproveché la conversación para hablarle de Cristo. Yo espero que esta historia le de un ejemplo de cómo una simple conversación puede cambiar la vida de alguien. 

Necesitamos ser consistente en nuestro testimonio por Cristo. Demasiadas veces perdemos oportunidades de hablarles a las personas de Cristo. En este testimonio, yo aprendí algunas cosas que fueron muy interesantes. Primero, Permití que Nathan compartiera conmigo cuál había sido el motivo de su llamado. Yo le dije que tenía toda mi vida asegurada con todo lo que yo pudiera necesitar. Seguidamente, Yo le pregunté si él era cristiano y use su nombre varias veces en la conversación para hacerla más personal. El dijo que cuando era chico había hecho una decisión por Cristo, pero que ahora no estaba tan en comunión con Dios como el quisiera estarlo. También, el me contó algo de su vida, y de la oportunidad que había tenido de ir a Arizona para misionar.

Yo ore por Nathan y le conté lo que Dios estaba haciendo en los corazones en las calles. El decidió rededicar su vida a Cristo, y también tomó decisión de participar en un viaje misionero. En unos pocos minutos con Nathan, alguien con quien nunca me encontré personalmente, resultó en alguien que volvió al Señor. Es muy importante que tratemos de hablar al corazón de las personas con quienes hablamos. Yo alabo al Señor por la oportunidad de compartir Su glorioso evangelio.

Nathan compartió conmigo una historia de alguien que trabajó con él y que era un fiel testimonio del poder de la palabra de Dios. El dijo que a su amigo lo llamó una señorita en California quien trató de hablarle de Cristo. Su amigo se burló de ella y después se lo contó a su compañera de trabajo.  Al siguiente día, su compañera de trabajo le dijo a su amigo que ella había entregado su vida a Cristo  a raíz de lo que el le había contado, que le había dicho la señorita en California. La palabra de Dios es poderosa y nunca vuelve vacía. Esta fue transmitida por una persona inconversa a otra, de tal manera que ambos fueron salvos. Sí, es la palabra de Dios que tiene poder para salvación a todo aquel que cree.

Romanos 1
16
Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.  

Nosotros simplemente somos los mensajeros. Comencemos a testificarle también a todos los vendedores que nos llaman por teléfono, y tengamos paciencia con aquellos que se cruzan en nuestras vidas. Aunque sea una interrupción en su diario vivir, puede ser una oportunidad para testificar de Cristo. Cuando suene el teléfono nuevamente, hable de Cristo con alguien.

Universidad de la Calle

Lección Quince

Grupo de Discusión

1.      Considere sobre las oportunidades que usted tiene de testificar por teléfono y cómo lo piensa hacer.

2.       Ensaye algunas formas de conversación general por teléfono con alguien desconocido.

Estudio Bíblico

1. Encuentre referencias Escriturales donde la persona escuchó el evangelio de una persona, pero recibió a Cristo por otra. (Juan 4:37-38).

Tareas Opcionales

1. Testifique de Cristo al próximo vendedor que lo llame por teléfono.

 

 


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