Capítulo
Dos
Escuchando
el corazón de Dios
Cuando
yo me encuentro con la gente en la calle, ellos están
más dispuestos a hablar de lo que sienten en sus corazones
más de lo que ellos creen que son capaces. No obstante
cuando son confrontados con la verdad, viene la convicción
de pecado y el velo de oscuridad es quitado. Yo recuerdo a un
hombre llamado Jeff, con quien me encontré en una Estación
de ómnibus. Dios me pidió que lo siguiera
y cuando el comenzó a caminar fuera de la oscuridad.
Yo le pedí que se detuviera y comencé a compartir
con él mi preocupación sobre su alma, y le hablé
de Jesús. El escuchó con atención
y estaba ávido de orar para recibir a Cristo en su vida.
Jeff me dijo: "Las palabras que usted me
compartió son verdades y están llenas de luz".
Las palabras de este hombre me dieron una visión de lo
que estaba ocurriendo en su interior. De algún modo Dios
usó mis simples palabras para llegar profundamente a
su corazón y hacer que brille en el la luz del
Evangelio. Este hombre abrió su corazón
y me contó que había vivido con prostitutas, y
traficantes de drogas y que el estaba sintiendo que debía
abandonar esa vida e irse lejos. El sabía que tenía
que dejar otros pecados, y que debía comenzar a transitar
por un nuevo camino., pero hasta ahora no tenía ninguna
relación con Jesús. El dijo que había aceptado
un empleo lo más lejos posible de ese ambiente para mantenerse
ocupado y no volver más a su antigua vida.
Jeff estaba siguiendo su corazón de la
mejor manera como él sabía, y se daba cuenta que
lo estaba encaminando a Cristo, hasta que yo lo encontré.
Le dije que Dios estaba guiándolo a El y a tener una
relación intensa con EL. Todos los días Dios estaba
sacando a Jeff del pecado y un día arregla para
que yo le comparta el evangelio y lo guíe a Cristo y
le enseñe cómo comenzar una vida nueva.
Ahora Jeff tiene un nuevo corazón que lo guiará
a la eternidad con Cristo. Yo siempre recordaré esa noche
cuando fui a la Estación de ómnibus. Yo estaba
en una mis áreas favoritas para testificar y dejé
todo para atravesar la ciudad hasta llegar a la Estación
de Ómnibus Oh, qué precioso es nuestro Señor
que puede dirigir nuestras vidas si nosotros oímos Su
vos.
Yo recuerdo un texto del libro de Hechos que
es como muchos otros de la Palabra que cuando las personas lo
escuchan, responden inmediatamente a lo que escuchan. Recordemos
que cuando hablamos de Cristo a otros suceden cosas que van
más allá de lo que nos puede parecer. El Espíritu
Santo hablará con tanta intensidad a sus corazones, que
las personas lo escucharán a El, y les revelará
el conocimiento de Cristo que los hará salvos, alejarse
de sus pasados y arrepentirse de sus pecados.
Hechos 2
37 ”Al oír esto, se
compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros
apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos”.
38 “Pedro les dijo: Arrepentios, y bautícese cada uno de
vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los
pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”
La mayoría de nosotros trata diariamente
con aspectos básicos de nuestro corazón.
Debemos dejar que Dios examine nuestras vidas y exponga nuestro
corazón a la luz del evangelio. Dios está hablando
para su creación, pero ¿su creación quiere
escucharlo? En mi propia vida, cuando Dios me llamó,
El comenzó a tratar con algunos aspectos de mi vida.
Por años, El me habló sobre lo que yo tenía
que cambiar en mi vida y yo tenía que tratar con esos
asuntos para ir más allá en el llamamiento de
Dios. Es nuestra decisión de estar dispuestos al cambio.
Por años, el Señor me ha protegido
en los peores lugares de mi nación. He tenido armas,
y pica hielos apuntándome, intento de robo, pero Dios
me ha preservado de todo. Aunque yo no tengo confianza en lo
que he visto o aprendí por experiencia en las calles,
simplemente confío en Dios. Yo aprendí que
puedo disfrutar la vida en plenitud caminando libre de temores.
Únicamente Dios puede producir esta confianza en El.
Mi oración es que si Dios lo llama a este tipo de ministerio,
usted pueda encontrar paz en medio de cualquier circunstancia
incierta y confiar en El absolutamente. No debemos tener
miedo de quienes hemos sido llamados a ayudar. La Biblia
nos dice que el perfecto amor echa fuera el temor.
1º Juan 4
18 ”En el amor no hay temor,
sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor
lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido
perfeccionado en el amor”.
Mi ministerio nocturno comenzó con mi
testimonio en el Parque de la ciudad. Ese parque alberga a numerosos
adictos y gente identificada con pandillas de delincuentes.
Al principio, cuando oscurecía yo estaba preocupado con
mi vida. Mientras que el número de conversiones aumentaba,
yo debía tomar una decisión, si continuaba dando
testimonio en la oscuridad o me iba a testificar a zonas más
iluminadas. Parecía como que la oscuridad me daba un
poco de miedo, y no me sentía tan libre como yo
quería para dar testimonio. Una tarde cuando yo estaba
en el Parque he iba caminando a la par de una persona compartiendo
el evangelio, comencé a sentirme muy incomodo, porque
un grupo de jóvenes pandilleros comenzaron a seguirnos.
Cuando más me parecía alejarme, ellos estaban
cada vez más cerca. Yo estaba testificando en la zona
más oscura del Parque y una pandilla de jóvenes
estaba cada vez más cerca. Yo me daba vuelta para
mirarlos y testificaba al mismo tiempo, hasta que decidí
dejar de testificar y me vi realmente en peligro. Entonces ore
a Dios y le dije: "Dios yo no puedo testificar con miedo.
Permíteme ver el corazón de esta gente”
Inmediatamente, escuché la voz del Señor que me
decía: "Dame tu vida y yo quitaré ese miedo
de ti”. Yo simplemente le dije: "Señor, te
doy mi vida". Yo dije esas palabras con todo mi corazón.
Sorpresivamente, desde esa noche en adelante nunca tuve más
miedo. Yo he caminado solo de noche por los peores lugares de
muchas ciudades de los Estados Unidos y lo hice con paz en mi
corazón. Muchos de nosotros debemos morir al yo
y confiarle a Dios por completo nuestra vida.
Juan 3
30 ”Es necesario que él
crezca, para que yo mengue”.
Nuestro caminar con Dios podría tornarse
más claro si nosotros cambiamos nuestro enfoque. La mayoría
de las personas tienen sus vidas y ojos puestos en los problemas
de este mundo. Nuestra vida debe enfocarse en buscar primeramente
el reino de Dios. La vida es tan corta y los premios que ofrece
el mundo carecen de sentido. Únicamente nuestra relación
con Dios permanecerá por la eternidad . La pregunta es:
¿En qué estamos enfocados?
Mucha gente me pregunta cómo se puede
escuchar a Dios. Y les respondo que la forma más
poderosa y segura de oír a Dios es a través de
Su palabra, que fue inspirada por Dios y tiene su vos. Usted
podrá oír a Dios cuando comience a leer Su palabra.
Tanto como usted pueda leer la Biblia, podrá oír
hablar a Dios. Este concepto es muy simple, pero verdadero.
Yo me gozo en seguir la vida de Cristo a través de los
evangelios y ver cómo el asistía a las necesidades
de la gente. El invirtió mucho más tiempo de Su
vida mostrando su ejemplo a quienes llamó a seguirlo.
El todavía está buscando a quienes lo quieran
seguir hoy. Yo veo a Jesús en las Escrituras parado en
la calle y llamando a un hombre llamado Zaqueo que estaba trepado
a un árbol y diciéndole: “Zaqueo, baja de
prisa que hoy quiero posar en tu casa". El pasó
tiempo con la gente sin importar su riqueza o condición
social. Hoy también Jesús está extendiendo
sus manos al perdido por medio de su iglesia. Sea un seguidor
de Jesucristo y escuche Su voz!
Juan 10
27 ”Mis
ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen”.
Este es el tiempo para todos nosotros que comencemos
a escuchar las Escrituras por nosotros mismos. Muchos creyentes
van de iglesia en iglesia para oír a Dios y El siempre
ha estado desde el principio con ellos. Nosotros debemos obedecer
la voz de Dios y continuar oyendo Su voz. Adán
y Eva escucharon la voz de Dios y no le obedecieron. En el comienzo
el hombre tenía la habilidad de oír a Dios. Adán
caminaba con Dios. Cuando más grande sea el pecado en
el corazón del hombre, más lejos el hombre se
sentirá de Dios. Después que Adán y Eva
pecaron, ellos no pudieron seguir escuchando a Dios
Génesis 3
8 ”Y oyeron la voz de Jehová
Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y
el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová
Dios entre los árboles del huerto”. Aunque
Adán y Eva oían la voz de Dios, no lo buscaban.
Ellos ya habían llenado sus corazones de pecado. Así
también están a quienes les testificamos en la
calle. Ellos están caminando en el fango del pecado y
eligieron ignorar las cosas de Dios. Únicamente un encuentro
con el poder de Dios puede hacer que ellos se arrepientan de
sus pecados y decidan escuchar a Dios. Este es el anhelo
ferviente de Dios, de restaurar su creación y que se
vuelvan a El.
Moisés escuchaba a Dios y Dios le usó
para guiar a muchos. El se gozaba diariamente en su compañerismo
con Dios. Algunos que seguían a Moisés se encontraron
en desobediencia y pensando aún en volver a Egipto. Aunque
Dios hablaba a través de Moisés, la gente no lo
podía escuchar por sí mismos. La voluntad de Dios
es hablarle personalmente a toda Su creación. Nosotros
debemos ponernos en una posición de escuchar a Dios.
Juan 5
37 ”También
el Padre que me envió ha dado testimonio de mí,
Nunca habéis oído su voz, ni habéis visto
su aspecto”.
38 ”ni tenéis
su palabra morando en vosotros; porque a quien él envió,
vosotros no creéis”.
39 ”Escudriñad
las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis
la vida eternal; y ellas son las que dan testimonio de mi”
¿Cuánto tiempo dedicamos para buscar a Dios en tiempos de
tragedia o problemas? Nosotros debemos preparar el corazón
para oír a Dios y mantener una relación con El.
No debemos ignorar la condición de nuestro corazón,
porque puede llegar el día en que no reconozcamos los
síntomas del pecado en nuestra vida y no tengamos resistencia
ante las pruebas. Cuando aceptamos la derrota y el pecado en
nuestra vida ya estamos fuera de la comunión con Dios.
Hay esperanza mientras se lucha. Nunca ignore las tormentas
de advertencia que vienen a su vida. Comience a caminar cerca
de Dios y escuche Su voz a través de las Escrituras.
Dios ya hizo todo para que usted se goce en libertad. Hubo un
costo, y el envió a Su Hijo para pagar el precio por
su pecado. También hay un costo para usted que se niegue
a sí mismo y tome su cruz y lo siga cada día.
Mateo 16
24 ”Entonces Jesús
dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de ´mi, nieguese a sí
mismo, y tome su cruz, y sígame”.
25 ”Porque todo el que quiera salvar su vida,
la perderá, y todo el que pierda su vida por causa de
mí, la hallará”.
Lo desafío a caminar cerca de Dios y Dios
caminará cerca suyo. Escuche Su vos diariamente
por medio de las Escrituras. Cuanto más me gozo en
comunión con Dios, es cuando más yo disfruto de
conocerlo y saber que El siempre escucha mi oraciones y aún
los pensamientos que yo tengo para con EL.
Universidad de la Calle
Lección Dos
Discusión en Grupo
1. Comparta sobre cómo usted escucha la vos de Dios.
2. Mencione algunos de los estorbos que le impiden escuchar
a Dios.
Estudio Bíblico
1. Reflexione sobre el caso en la Biblia cuando Dios está
hablando y la persona no reconoce Su voz (1º Sam. 3:4-10).
2. Considere en la Escritura el ejemplo de Ananías, a
quien Jesús habló y lo envió a una calle
específica, a una casa específica, a orar por
una persona específica que lo estaría esperando
para orar por su vista (Hechos 9:11-12).
3. Investigue en las Escrituras por qué Dios quiere habitar
en el corazón de un creyente ( Is. 57:15; Ap. 3:20; 1º
Cor 1:3).
Tareas
1. Pase tiempo leyendo los evangelio y escuche la voz de Dios en las Escrituras.