Capítulo Cinco
¿Cómo testificar?
Yo he visto muchas formas de testificar y muchos libros sobre el tema.
Muchas de estas enseñanzas están basadas en cómo
guiar a alguien a Cristo. Nosotros preferimos enseñar
sobre la persona del Espíritu Santo y las Escrituras
sobre el evangelismo, que formulas y métodos para ganar
a los perdidos. El método más poderoso para
dar testimonio es dejar que fluya a través nuestro el
amor de Dios a los perdidos. La gente en la calle o con quienes
nos encontramos puerta a puerta, pueden darse cuenta inmediatamente
de esto. Ellos se dan cuenta si usted es genuino o no. Recuerde,
primero haga amigos y después comparta el evangelio.
Su testimonio será más fructífero
si usted puede llegar al corazón de la persona a la cual
le está dando testimonio. Yo trato de oír a la
persona. Permita que ellos hablen todo lo que quieran. Trate
de conocer el corazón de las personas. De lo que abunda
en su corazón habla la boca. Si los oímos con
atención, podemos descubrir quienes son. Hemos
descubierto a muchas gente herida que se alejó de la
religión. No trate de saltar de la conversación
e interrumpirlo. Déjeles compartir con usted todo lo
que los ha herido. Escuche con gran sensibilidad todo
lo que las personas dicen. Tal vez usted sea la única
persona con quienes ellos se abren. Al oírlos con atención
dígales, que esa es la razón por la cuál
usted esta en las calles. La gente entenderá que usted
puede ayudarlos. Tome tiempo suficiente con cada persona que
comparta. No piense sobre el tiempo, ni sobre cualquier otra
cosa. Dele a cada persona toda su atención. Recuerde
que Jesús no nos mandó a hacer decisiones, sino
discípulos. Ellos son la razón por la cual usted
sale a las calles. Ahora, cuando usted hable, usted hablará
de corazón a corazón. Entonces el amor de Dios
se manifestará y penetrará sus corazón.
Cuando usted comparta las Escrituras con ellos, no lea. Trate
de que ellos vean que usted está viviendo las Escrituras.
Lea el texto bíblico como si fuera la primera vez que
lo lea y escúchelo como si fuera la primera vez que lo
oye. Cuando usted ore la “oración del pecador”,
ore con la misma compasión y emoción como si fuera
la primera vez que usted la ora. Si usted abre su corazón
mientras da testimonio de Cristo, el Espíritu Santo lo
usará con poder. Cuando usted testifique, El le dará
las palabras oportunas para cada persona.
Nuestro más simple y efectivo ejemplo
viene del libro de Hechos.
Felipe fue guiado por el Espíritu Santo
a hablarle a un etiope a quien guió a Cristo y también
a ser bautizado por agua Mi forma de dar testimonio en la calle
sigue un simple patrón. Si, las palabras y los ambientes
pueden cambiar pero el método no. Nosotros debemos dejarnos
guiar por el Espíritu Santo, usando las Escrituras y
explicándola a los perdidos, y haciendo las preguntas.
También, debemos compartir sobre el bautismo en agua
y la nueva vida que van a experimentar por entregarse a Cristo.
Ore para que el Espíritu Santo lo guíe
Hechos 8
26 ”Un ángel del Señor habló
a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, por
el camino que desciende de Jerusalén a Gaza, el cual
es desierto. 29 TY el Espíritu dijo
a Felipe: Acércate y júntate a ese carro.
Compartiendo el testimonio
30 Acudiendo Felipe, le oyó que leía al
profeta Isaías, y dijo: Pero ¿entiendes lo que
lees?
31 El dijo: ¿Y
cómo podré, si alguno no me enseñare? Y
rogó a Felipe que subiese y se sentara con él.
Use la Palabra de Dios
35 Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando
desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús.
Haga preguntas
37 Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien
puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo
de Dios.
Bautismo en agua
38 AY mandó para el carro; y descendieron ambos
al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó.
Guíelos en oración y hábleles
sobre el bautismo en Agua.
Debemos emocionarnos por poder testificar con
audacia, y tomarlo como algo normal, aunque el mundo lo vea
anormal. El testimonio debe estar motivado por lo que
hay en nuestro interior. Quien ha sido llamado a ser un testimonio
viviente de Cristo, debe ser capaz de ser un buen ejemplo de
Cristo. Hay mucha gente que está observando su
vida. Yo le estaba testificando a un hombre de 83 años
y él me dijo algo interesante. El me dijo que la
única Biblia que él lee es la vida de las personas.
El observa sus vidas para ver si practican el evangelio.
Según él, no encontró a nadie que fuera
un buen ejemplo de Cristo. No obstante, el se notaba un poco
triste por saber que había pocos que fueran ejemplo de
Cristo en el mundo. Este hombre aceptó a Cristo
como su Señor y después compartí la Escritura
con él. No parecía que fuera nuestra vida
lo que le causó buena impresión como para aceptar
a Cristo, pero si la lectura de la Palabra. Yo creo que todas
las personas que intentaron testificar para este hombre esgrimieron
argumentos que no mostraban con sus vidas. Es muy triste que
este hombre no haya encontrado un buen ejemplo de Cristo a lo
largo de sus años. Permita que su amor a Dios fluya y
otros lo puedan ver. No deje que el espíritu del
mundo controle su testimonio, hable desde su corazón.
Cuando nosotros encontramos a éste hombre, él
se encontraba buscando en basura las latas de aluminio. Sus
ropas y manos estaban sucias, pero igual le extendimos nuestras
manos y también nuestro corazón. Permita que Dios
pueda amar a través suyo.
La voluntad de Dios es que todos sean salvos.
Yo pienso a veces que quienes saben demasiado para ser salvos,
saben demasiado para testificar. La seguridad que encontramos
en las Escrituras sobre la salvación, es a veces la misma
que encontramos para presentar el evangelio. NO obstante, cuando
vemos a algunas personas y sus circunstancias, nos preguntamos
si Dios realmente las puede salvar. Y la respuesta es,
sí puede salvar a cualquiera y nos quiere usar a nosotros.
Por eso es muy importante que no discutamos sobre religión,
sino que simplemente seamos testigos de la verdad. Testificar
no es un plan, sino hablar de la persona de Cristo. No es un
método lo que salva, sino el mensaje. Jesús es
el camino, la verdad, y la vida. Confiemos más en la
acción del Espíritu Santo que en nuestras técnicas.
Para conocer a Jesús usted debe arrepentirse,
creer. Nuestro énfasis y foco debe ser Cristo. Por eso
es muy importante que cuando testificamos usemos la palabra
de Dios. Tome la Biblia con usted cada vez que salga a
testificar, así lo identifican con un seguidor de Jesús.
Las personas se convencen por la palabra de Dios. Usted debe
mostrarle a quien le está testificando los versículos
en la Biblia para que la persona pueda leer la palabra de Dios.
Esté familiarizado con los versículos para usarlos
cuando sea apropiado. Tenga la palabra de Dios con usted
todo el tiempo. Cuando usted no tiene la Biblia con usted, eso
indica que usted no piensa que la necesitará. En cambio,
cuando usted la lleva, usted está preparado para ser
usado por Dios.
Si alguien le dice que no cree en la Biblia,
usted actúe como si no lo hubiese escuchado y continúe
leyendo. Si alguno dice que no cree en la Palabra, usted diga:
"Entonces, no le herirá que usted la oiga"
Si ellos continúan diciendo que no creen en la Palabra,
diga: "¿Qué cree sobre lo que dice Romanos
6:23. Usted no cree que sea verdad?" Lea la escritura y
explique con sus propias palabras el regalo de la salvación,
y que el infierno es un lugar real, y que no sería mucha
molestia si ora para darle la oportunidad a Dios de mostrarse
real.
Romanos 6
23 “Porque la paga del pecado
es muerte, más la dádiva de Dios es vida eternal
en Cristo Jesús Señor nuestro”.
Rápidamente usted verá que ellos
estarán hablando de la palabra de Dios con usted. Siempre
recuerde que usted no los está convenciendo a ellos,
sino que es el Espíritu Santo. Que no son sus palabras,
sino las palabras del Espíritu Santo. Si ellos quieren
argumentar con usted, déjelos que lo hagan, y luego simplemente
use la Palabra y permanezca con el mensaje de la cruz y de la
palabra de Dios. Usted debe tener un solo propósito,
compartir a Cristo usando la palabra de Dios. No se desvíe.
Simplemente comparta a Cristo. No defienda a su iglesia, solamente
hable de Jesús. Dios puede producir el nuevo nacimiento
a partir de las Escrituras que usted comparte desde su corazón.
Nuestro testimonio debe ser consistente, y debemos
establecer un patrón de testimonio todo el tiempo. Yo
voy a testificar casi todos los fines de semanas lo sienta o
no. Cada vez que yo comienzo a testificar, me siento con mucho
gozo de haber venido. Siempre pienso, cuando alguien acepta
a Cristo, que hubiera pasado si yo no hubiese venido. Algunas
veces, sembramos la semilla, y otras la cosechamos. Nosotros
podemos ser efectivos testigos y plantar, cultivar, y cosechar
al mismo tiempo. Si, nosotros nos encontramos en los tiempos
en que el Espíritu Santo está cosechando como
la Biblia nos enseña.
Amos 9
13 “He aquí vienen
días, dice Jehová, en que el que ara alcanzará
al segador, y el pisador de las uvas al que lleve la simiente;
y los montes destilarán mosto, y todos los collados se
derretirán”.
Para ser testigos eficaces nosotros debemos extender
la invitación, invitando a otros a que acepten a Cristo.
Necesitamos desarrollar una actitud de evangelistas, y tomar
conciencia que Dios quiere salvar y de echo lo quiere hacer
por intermedio nuestro También, un testigo eficiente
debe mostrar amor a todos. Debemos testificar haciendo razonar
a las personas, y no confrontándolas. Considere
la actitud de Jesús cada vez que testifique de EL. Su
testimonio de vida nunca será más fuerte que su
propia vida en Cristo.
Nunca debemos esperar por una circunstancia especial
para testificar, pues tal vez esta nunca se de. Simplemente
esté dispuesto y tenga compasión por los perdidos.
Algunas veces, yo debo crear el ambiente para testificar. Esto
significa que si yo estoy en un lugar inapropiado para testificar,
con mucho respeto, le pido a la persona que me acompañe
a otro lugar, donde yo pueda hablarle más cómodo.
Cuando alguien quiera discutir con usted, trate de responderle
con tranquilidad y mantenga un nivel de vos agradable, entonces
ellos disminuirán su volumen de vos. Nosotros debemos
mantenernos en espíritu a la par que oramos cuando testificamos.
No existe ningún reemplazo para la oración.
A continuación vemos algunas de las cosas
más comunes que no debemos olvidar cuando damos testimonio
de Cristo en las calles.
Hágalo
- Pregúntele si ellos quieren recibir
a Cristo.
- Trate de respetar la propiedad cada vez que
vaya de puerta en puerta.
- Invítelos a venir a la iglesia.
- Inmediatamente involúcrelos en el proceso
de consolidación de nuevos creyentes.
- Conduzca su vehículo como un verdadero
testigo de Cristo, respetando las señales de tránsito.
- No vaya nunca en contramano.
- Siga la guía del Espíritu Santo.
- Invítelos a orar con usted en vos alta,
la oración del pecador que se arrepiente.
- Use la Biblia cuando testifica.
- A medida que vaya de puerta en puerta ore
y pida que Dios lo ayude y esté con usted.
- Camine en oración por la zona dónde
usted quiere testificar de Cristo.
No lo haga
- No se arriesgue.
- No repita con nadie lo que le han contado
en confidencia.
- No discuta sobre religión.
- No se confronte con otros.
- No critique a nadie.
- No diga algo que pueda ser mal interpretado.
- No sea curioso.
- Sea prudente con el uso del tiempo.
- No se estacione en salidas de vehículos.
Universidad
de la calle
Lección
Cinco
Grupo de Discusión
- Analice el testimonio del Espíritu
Santo a través de Felipe con el etiope eunuco (Hechos
8:26-37).
- Comparta lo que sintió cuando usted
entregó su vida a Cristo.
- Reflexione sobre las cosas que no se debe
hacer cuando uno está testificando de Cristo.
Estudio Bíblico
- Ubique los numerosos pasajes de la Escrituras
que nos hablan de la seguridad de salvación en Cristo.
(Colosenses 2:2-7, Hebreos 10:22-23, 2º Timoteo 1:12,
1º Juan 3:19-21, 1º Juan 5:10, Efesios 3:12, 1 Juan
3:14).
Tareas
- Repase en una sección práctica
el camino de la salvación con alguien que ya es salvo.
- Pídale al Espíritu Santo que
lo guíe a alguien que está perdido y que prepare
su corazón para que reciba a Cristo (Lleve material
para evangelizar con usted siempre).