Capítulo
ocho
Edificando
Puentes
Mientras yo testifico, observo que muchas gente
quiere venir a Cristo, pero le falta el coraje para entregarse.
Es muy importante que yo edifique un puente para ayudarles a
que tengan fuerza y se sobrepongan a lo que les desanima
para aceptar a Cristo.
Yo estaba testificándole a un hombre joven
en Gray Rock, Arkansas, y el tenía un genuino interes
de volver a Cristo. No obstante, mientras yo le hablaba, su
padre lo estaba viendo y el se sentía muy incómodo
para aceptar a Cristo. Yo hice algunos pasos, y
el me siguió, hasta que desaparecimos de la vista de
su padre, y él se sintió más seguro. Yo
cree un mejor ambiente para testificar. Tuve que buscar la forma
de hacerlo más fácil para él, para que
pudiese volver a Cristo. Este joven re consagró su vida
a Cristo.
En Paris, Arkansas, yo estaba testificándole
a tres mujeres en el Parque. Yo sentía que dos de esa
mujeres no tenían ninguna relación con Jesucristo.
Cuando yo las invite a que recibieran a Cristo, las mujeres
se miraron unas a otras, pero no querían reconocer que
ambas estaban lejos de Cristo. Era tiempo, que yo tenía
que ayudarles a que aceptaran a Cristo. Yo dije:
"Tomémonos de las manos, y permítanme que
yo las dirija en una oración". Yo les dije que repitieran
la oración a su modo, y las guié en la oración
del pecador que se arrepiente. Y les pregunté: “¿Quien
oró esta oración conmigo y entiende que ha vuelto
a Cristo?" Nuevamente, ellas volvieron a mirarse a sí
mismas, pero ninguna contestó mi pregunta. Yo dije:
"¿Ustedes dos, han vuelto a Cristo, no es verdad?"
Ellas lo admitieron, e inmediatamente pude ver algunas lágrimas
caer de sus ojos. Esta fue la primera vez que pude ver que las
personas necesitan un poco de ayuda para expresar sus decisiones,
y necesitan un puente que las ayude para recibir a Cristo.
Todos nosotros tenemos diferentes emociones, y necesitamos hacer
lo que esté a nuestro alcance para ayudar a alguien a
que acepte a Cristo. Debemos ayudarles a que se sobrepongan
al orgullo y encuentren a Cristo.
También, cuando yo estoy testificando,
siempre hago la invitación para que las personas acepten
a Cristo. Yo he hecho esta invitación, simplemente diciendo:
"¿Usted quisiera orar conmigo para aceptar a Cristo?"
Muchos me contestan, que no porque no saben como orar y temen
hacerlo mal con sus propias palabras. A veces, ellos no entienden
lo que les estoy pidiendo que hagan. Yo trato, de ser lo más
claro posible y ayudarlos para que puedan aceptar a Cristo.
Nuevamente, el puente que nosotros podemos establecer, los puede
ayudar a que respondan favorablemente. Yo me he llegado a dar
cuenta que algunas personas quieren aceptar a Cristo con todo
su corazón, pero no saben cómo hacerlo. Por eso,
yo les digo a las personas: "Si usted quiere aceptar a
Cristo, tome mi mano". Yo me acerco a ellos, y les
extiendo mi mano, y les digo:, "Yo voy a orar, y usted
me puede seguir en esta oración para invitar a Cristo
a entrar a su corazón”. Ayudar a otros a orar,
es un puente importante para que otros acepten a Cristo.
Yo me senté al lado de un linyera en Tulsa,
Oklahoma, para estar más cerca de él, y no tener
que mirarlo hacía abajo. Por estar más cerca de
él, yo me podía identificar con él, y de
esa manera establecer un puente hacía él, para
presentarle a Cristo. El se sintió cómodo
conmigo, y comenzamos a tener un amigable conversación.
Después de unos minutos, yo cambie mi conversación
para comenzar a hablar de Cristo. El
hombre inmediatamente aceptó
a Cristo, y se convirtió en
mi amigo. Morris es su nombre, yo lo puse en mi diario y lo recuerdo siempre.
Es tan importante aprender a cómo identificarse con aquellos
a quienes les hablamos de Cristo y crear buenas oportunidades
para que ellos lo acepten.
Las técnicas para establecer puentes,
las podemos ver en los cultos de las iglesias. Cuando el pastor
invita a la gente a aceptar a Cristo, les pide a todos que cierren
sus ojos y aquellos que lo aceptaron que levanten su mano. Este
método es similar al que nosotros usamos en la calle.
Aunque las técnicas varían, la idea es la misma..
Tratamos de hacer que las personas se sientan cómodas
para aceptar a Crisro. En la iglesia, el pastor les pide que
levanten su mano, y en la calle nosotros le pedimos que extiendan
su mano.
Aunque las técnicas son útiles
e importantes, lo más importante es que el Espíritu
Santo le de a la persona el coraje y la convicción para
aceptar a Cristo. Todos nosotros recordamos cuando llegamos
a Cristo. Podemos recordar la convicción que sentimos
y el coraje que tuvimos para responder. El puente más
importante para llegar a Cristo lo proporciona la persona del
Espíritu Santo.
Universidad
de la Calle
Lección
Ocho
Grupo de Discusión
- Converse sobre el concepto de establecer Puente
para ganar a los perdidos. De ejemplos, de cómo algunos
respondieron al evangelio después que usted estableció
un puente para hacerlos sentir más cómodos.
Estudio Bíblico
- Aunque el hombre no podía entrar en
el agua por sí mismo en el Estanque de Betesda, para
encontrar sanidad, Jesús vino hacía él
y le dio sanidad (Juan 5).
Tareas Opcionales
La próxima vez que usted testifique, diga
claramente: "Si usted quiere aceptar a Cristo, yo puedo
orar, y usted repite junto conmigo la oración, para aceptarlo”.
También, extienda su mano y diga: "Si usted quiere
aceptarlo, tome mi mano y repita conmigo esta oración".
Esta simple técnica establecerá un puente y hará
el momento más fácil para quien está tomando
la decisión por Cristo.