Capitulo Uno
Siendo Guiados Por El Espiritu Santo

Capítulo Dos
Escuchando el corazón de Dios

Capítulo Tres
El caminó entre la gente

Capítulo Cuatro
¿Por qué testigos?

Capítulo Cinco
¿Cómo testificar?

Capítulo Seis
El Acercamiento

Capítulo Siete
El retraso del corazón

Capítulo Ocho
Edificando Puentes

Capítulo Nueve
Oración Preparatoria

Capítulo Diez
Compartiendo a Cristo

Capítulo Once
Personas y Lugares

Capitulo Doce
Noche en las calles y Ministerio entre pandillas

Capítulo Trece
Seguimiento de Evangelismo

Capítulo Catorce
La oración y el Evangelismo

Capítulo Quince
Evangelizando por Teléfono

Capítulo Dieciséis
Escrituras Redentoras


 

   


La Universidad de la Calle

Capítulo Nueve

Oración Preparatoria

A veces, cuando testificamos a Cristo, encontramos personas que rechazan nuestro testimonio. Yo he visto a varias personas que no recibieron a Cristo, después que les hablé del evangelio, y le pregunté a Dios sobre este tema. Yo le dije: "¿Señor, dónde estuvo el error? ¿Por qué esa gente no fue salva?" El Señor me contestó:  "Porque no oraste por ellos".  Yo me di cuenta que no había escuchado a Dios, y ni siquiera esperé para hacer la oración de entrega, porque me fui a hablarle a otra persona de Cristo.  Yo quería ver a muchas personas venir a Cristo. Algunas veces, los que se han apartado de Dios, se endurecen, y no escuchan las Escrituras ni a Dios. Otras veces, las personas están influenciadas por el enemigo. No obstante, yo les ofrezco hacer una oración antes de compartir las Escrituras.  Yo llamo a esta oración, la “Oración Preparatoria".

Dios me mostró que si yo tenía una oración con las personas, sería más fácil para el Espíritu Santo llegar a sus corazones. La oración preparatoria es un pedido para al aplicación de la sangre de Jesús sobre sus corazones. A través de la oración, Dios hará que el enemigo sea atado y no interrumpa el tiempo de testimonio. En la oración, nosotros le pedidos a Dios que el Espíritu Santo haga claras mis palabras, para que la persona las entiendan. Solo el Espíritu Santo hará que las palabras penetren profundamente en los corazones. También, ellos ahora esperan que nosotros compartamos algo con ellos, antes que se vayan. Últimamente, nosotros le  mencionamos que ellos podrían tener langa vida y buena salud como se menciona en el Salmo  91:16. Ciertamente usted oiría a cualquiera que quisiera orar por usted, para que tenga larga vida y buena salud. También, nosotros usamos el poder del acuerdo con la persona. Cuando usted se pone de acuerdo con una persona en oración, prepara el terreno para un milagro en la vida de esa persona. En la Escritura a continuación, podemos ver el poder de la oración que ata al enemigo en el versículo 18, y sobre el poder del acuerdo en oración en el versículo 19. El Señor prometió estar presente, como dice el versículo 20, cuando estamos unidos en Su nombre.

Mateo 18
18
De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.
19 Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren , les será hecho por mi Padre  que está en los cielos,
20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

Yo he dado ejemplo tras ejemplo donde la gente   rechazaba mi testimonio inicial, pero cuando oraba con ellos la “oración preparatoria”, ellos después terminaban aceptando a Cristo.  Mientras usted ora, es una buena oportunidad para abrazar a las personas, o tomar sus manos si fuere apropiado. Yo creo que el toque afectivo, puede abrir caminos espirituales. No obstante, hay que tener mucho cuidado con el toque, ya que podemos ser malinterpretados.

Las personas, en el mismo momento del testimonio, pueden sentir el amor de Dios y el fluir de Su unción a través de sus corazones. Yo oro una oración similar a la siguiente:

"Padre en el nombre de Jesús, nosotros te pedimos que toque sus vidas y la sangre de Jesús bañe sus corazones. Padre, dales entendimiento para que entiendan las palabras que les voy a decir, y ayúdales a conocerte personalmente. Señor, es nuestra oración que el Espíritu Santo les traiga convicción de pecado y que tu los colmes a raudales con tu misericordia, y Señor, dales larga vida y salud para seguirte a ti en todos los días de su vida. Oramos en el nombre de Jesús, Amen".

Después de la oración, yo les leo Romanos 10:8-10 y los invito a uno por uno a que acepten a Cristo. Yo siento que la primera oración hace la diferencia. Si me encuentro en una zona fea de la ciudad,  a menudo comienzo a testificar usando mi oración preparatoria. Cuando me acerco a las personas, y me presento, generalmente digo: "Me permite orar para pedirle a Dios que lo bendiga". Si ellos me permiten orar, extiendo una mano y la apoyo sobre sus espaldas. La mayoría de las personas aceptan, y me permiten orar por ellos.

Yo recuerdo la primera vez que use la oración preparatoria. Yo estaba visitando a la madre de un amigo que se encontraba con una enfermedad terminal.  Era imperativo que aceptara a Cristo, ya que no se sabía si viviría al otro día.  Sus familiares y algunos amigos intentaron compartir a Cristo con ella, pero ella no quiso orar con ellos.  Yo me acerqué al lado de su cama y estaba a punto de invitarla a aceptar a Cristo, pero Dios quería que yo orara por ella antes. Yo ore brevemente, y le extendí la invitación. Para sorpresa de todos, ella tomó mi mano y me siguió en la oración invitando a Jesús a entrar a su corazón. Ese día, disfrutamos en plenitud la presencia del Espíritu Santo, y ella fue salva. Aunque, ella partió de esta tierra con su enfermedad, lo hizo con Cristo.  Ella fue, el primer fruto de miles que vendrían a conocer a Cristo, después de mi oración preparatoria. Deje que Dios toque las vidas de las personas por las cuál usted ora la “oración preparatoria”.

Universidad de la Calle

Lección Nueve

Grupo de Discusión

  1. Converse sobre la oración preparatoria y cómo ésta puede ser beneficiosa para el proceso de testificar de Cristo..

Estudio Bíblico

  1. Como testigos, necesitamos tener un tiempo de preparación en nuestra propia vida. Este es el tiempo en que le pedimos perdón a Dios por nuestros pecados, para que no interfieran en nuestras oraciones por otros. Este es el tiempo para que profundizar nuestra relación con Cristo.
    Cor. 1:12; 4:1; Fil. 3:13-15; Col. 1:23-29; 2 Tes. 2:8-12; 1º Tim. 4-6; 2º Tim. 2:1-4; 2:3-8; 2:24-26; 4:1-5; Heb. 12:1-4; Stgo. 1:1-27; 4:6-10

Tareas

  1. Practique guiar a alguien a Cristo usando la oración preparatoria. 

 

 


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