Capítulo
Nueve
Oración
Preparatoria
A veces, cuando testificamos a Cristo, encontramos
personas que rechazan nuestro testimonio. Yo he visto a varias
personas que no recibieron a Cristo, después que les
hablé del evangelio, y le pregunté a Dios sobre
este tema. Yo le dije: "¿Señor, dónde
estuvo el error? ¿Por qué esa gente no fue salva?"
El Señor me contestó: "Porque no oraste
por ellos". Yo me di cuenta que no había escuchado
a Dios, y ni siquiera esperé para hacer la oración
de entrega, porque me fui a hablarle a otra persona de Cristo.
Yo quería ver a muchas personas venir a Cristo. Algunas
veces, los que se han apartado de Dios, se endurecen, y no escuchan
las Escrituras ni a Dios. Otras veces, las personas están
influenciadas por el enemigo. No obstante, yo les ofrezco hacer
una oración antes de compartir las Escrituras.
Yo llamo a esta oración, la “Oración Preparatoria".
Dios me mostró que si yo tenía
una oración con las personas, sería más
fácil para el Espíritu Santo llegar a sus corazones.
La oración preparatoria es un pedido para al aplicación
de la sangre de Jesús sobre sus corazones. A través
de la oración, Dios hará que el enemigo sea atado
y no interrumpa el tiempo de testimonio. En la oración,
nosotros le pedidos a Dios que el Espíritu Santo haga
claras mis palabras, para que la persona las entiendan. Solo
el Espíritu Santo hará que las palabras penetren
profundamente en los corazones. También, ellos ahora
esperan que nosotros compartamos algo con ellos, antes que se
vayan. Últimamente, nosotros le mencionamos que
ellos podrían tener langa vida y buena salud como se
menciona en el Salmo 91:16. Ciertamente usted oiría
a cualquiera que quisiera orar por usted, para que tenga larga
vida y buena salud. También, nosotros usamos el poder
del acuerdo con la persona. Cuando usted se pone de acuerdo
con una persona en oración, prepara el terreno para un
milagro en la vida de esa persona. En la Escritura a continuación,
podemos ver el poder de la oración que ata al enemigo
en el versículo 18, y sobre el poder del acuerdo en oración
en el versículo 19. El Señor prometió estar
presente, como dice el versículo 20, cuando estamos unidos
en Su nombre.
Mateo 18
18 De
cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será
atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra,
será desatado en el cielo.
19 Otra
vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en
la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren , les será
hecho por mi Padre que está en los cielos,
20 Porque
donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí
estoy yo en medio de ellos.
Yo he dado ejemplo tras ejemplo donde la gente
rechazaba mi testimonio inicial, pero cuando oraba con ellos
la “oración preparatoria”, ellos después
terminaban aceptando a Cristo. Mientras usted ora, es
una buena oportunidad para abrazar a las personas, o tomar sus
manos si fuere apropiado. Yo creo que el toque afectivo, puede
abrir caminos espirituales. No obstante, hay que tener mucho
cuidado con el toque, ya que podemos ser malinterpretados.
Las personas, en el mismo momento del testimonio,
pueden sentir el amor de Dios y el fluir de Su unción
a través de sus corazones. Yo oro una oración
similar a la siguiente:
"Padre en el nombre de Jesús, nosotros
te pedimos que toque sus vidas y la sangre de Jesús bañe
sus corazones. Padre, dales entendimiento para que entiendan
las palabras que les voy a decir, y ayúdales a conocerte
personalmente. Señor, es nuestra oración que el
Espíritu Santo les traiga convicción de pecado
y que tu los colmes a raudales con tu misericordia, y Señor,
dales larga vida y salud para seguirte a ti en todos los días
de su vida. Oramos en el nombre de Jesús, Amen".
Después de la oración, yo les leo
Romanos 10:8-10 y los invito a uno por uno a que acepten a Cristo.
Yo siento que la primera oración hace la diferencia.
Si me encuentro en una zona fea de la ciudad, a menudo
comienzo a testificar usando mi oración preparatoria.
Cuando me acerco a las personas, y me presento, generalmente
digo: "Me permite orar para pedirle a Dios que lo bendiga".
Si ellos me permiten orar, extiendo una mano y la apoyo sobre
sus espaldas. La mayoría de las personas aceptan, y me
permiten orar por ellos.
Yo recuerdo la primera vez que use la oración
preparatoria. Yo estaba visitando a la madre de un amigo que
se encontraba con una enfermedad terminal. Era imperativo
que aceptara a Cristo, ya que no se sabía si viviría
al otro día. Sus familiares y algunos amigos intentaron
compartir a Cristo con ella, pero ella no quiso orar con ellos.
Yo me acerqué al lado de su cama y estaba a punto de
invitarla a aceptar a Cristo, pero Dios quería que yo
orara por ella antes. Yo ore brevemente, y le extendí
la invitación. Para sorpresa de todos, ella tomó
mi mano y me siguió en la oración invitando a
Jesús a entrar a su corazón. Ese día, disfrutamos
en plenitud la presencia del Espíritu Santo, y ella fue
salva. Aunque, ella partió de esta tierra con su enfermedad,
lo hizo con Cristo. Ella fue, el primer fruto de miles
que vendrían a conocer a Cristo, después de mi
oración preparatoria. Deje que Dios toque las vidas de
las personas por las cuál usted ora la “oración
preparatoria”.
Universidad
de la Calle
Lección
Nueve
Grupo de Discusión
- Converse sobre la oración preparatoria
y cómo ésta puede ser beneficiosa para el proceso
de testificar de Cristo..
Estudio Bíblico
- Como testigos, necesitamos tener un tiempo
de preparación en nuestra propia vida. Este es el tiempo
en que le pedimos perdón a Dios por nuestros pecados,
para que no interfieran en nuestras oraciones por otros. Este
es el tiempo para que profundizar nuestra relación
con Cristo.
1º Cor. 1:12; 4:1; Fil.
3:13-15; Col. 1:23-29; 2 Tes. 2:8-12; 1º Tim. 4-6; 2º Tim. 2:1-4; 2:3-8;
2:24-26; 4:1-5; Heb. 12:1-4; Stgo.
1:1-27; 4:6-10
Tareas
- Practique guiar a alguien a Cristo usando
la oración preparatoria.